miércoles, 20 de febrero de 2013

Un nuevo empezar

Debo admitir que me costó cerrar la puerta, me tardó más de un año de idas y venidas, considerando también que mi memoria troll no ayudaba para nada.

En realidad debo reconocer que esperaba una respuesta de otro lado y esa respuesta se dio en el momento esperado, suponía que eso iba a pasar, esto debido a que yo mismo decidí propiciar las cosas porque no había marcha atrás en varios aspectos.

Como se dice por ahí, las cosas vienen y van pero sólo las que valen la pena permanecen. Eso me lo enseñó la vida durante la poca experiencia que tengo. Tal es así que tengo amigos importantes que a pesar del tiempo y la distancia siempre están ahí. Gente alrededor del Perú y del mundo con palabras de aliento justo cuando las necesito. Esa gente realmente vale la pena y estoy muy contento de haber encontrado amigos de ese tipo.

De igual forma, existen otro tipo de personas, aquellas que sólo te buscan cuando te necesitan. Se acuerdan de ti a las 500 y esto si es que se acuerdan. No te llaman para preguntarte como estás, no te llaman por tu cumple, no te llaman porque se acordaron de tí, sólo te llaman cuando no saben algo y quieren ayuda. En mi caso nunca le niego ayuda a alguien que la requiere por lo tanto soy el tarado que cae en esas cosas. 
Nota personal: dejar de ser ese tarado.

Con todos estos altibajos, doy gracias a la vida y a Dios por brindarme una nueva oportunidad cada día, por ayudarme a crecer y a sobreponerme a las dificultades que aparecen y que pretenden evitar que pueda avanzar.

Gracias a todas las personas que me brindan su apoyo y comprensión y al resto de gente le recomiendo que de un paso al costado, porque el que no ayuda, estorba!.

Hoy, puedo decir que es un nuevo empezar y que las oportunidades vuelven a aparecer y que, dependiendo de como vayan las cosas, quizás pueda visitar a varios amigos que hace mucho tiempo no veo :)



lunes, 28 de enero de 2013

Un día como hoy

Hoy 28 de enero, mi mente trae una nueva remembranza, un recuerdo que marcó claramente el rumbo de mi vida. Aún no puedo decidir al 100% si la marcó de manera positiva o negativa, pero sé que después de ese acontecimiento, ya no soy el mismo.

Era una tarde en la cual se anticipaban muchas cosas, menos la que estaba por pasar. Transcurrió durante una conversación repetida, la habíamos tenido unas 4 veces y aún no podíamos llegar a un acuerdo. Ambos no habíamos dado lo suficiente para solucionar esos problemas. Teníamos el tiempo en contra debido a que yo viajaba el día anterior y adicionalmente yo tenía una herida abierta debido a un cuadro de impuntualidad y falta de consideración de la otra parte.

Debo recalcar que mis metas en la vida siempre han estado ligadas al esfuerzo, en lo personal creo que nada viene del aire, uno es responsable de salir adelante y esforzarse para conseguir sus objetivos. Cuando hablamos de una pareja, el esfuerzo es el doble, debido a que no sólo debes pensar en la felicidad personal sino también en la felicidad de la persona que te acompaña.

En mi opinión, si los problemas continuaban eran exclusivamente por 3 razones:

  • No nos habíamos esforzado lo necesario para solucionarlos.
  • Habíamos dejado pasar el tiempo sin preocuparnos realmente en ello.
  • No hubo una conversación sincera acerca de ello y cada uno consideró cosas diferentes al otro.
Sea como haya sido la situación, los inconvenientes era totalmente solucionables desde cualquier punto de vista. Es cierto que se requería un compromiso de mayor magnitud y una entrega total al objetivo buscado. ¿Pero si es que eso no se conseguía en ese momento, entonces cuando se iba a conseguir???

La verdad es que yo fui preparado para muchas reacciones, me mentalicé en ello, sin embargo la respuesta que obtuve fue algo que no esperaba, tomando en consideración que el tiempo invertido no era poco.

Hoy, después de un año de reflexión interna y trolleadas de mi memoría puedo afirmar que la justificación que me dieron en ese momento: no tuvo, no tiene, ni tendrá pies ni cabeza. Esto debido a que me parece ilógico que una persona pueda rendirse tan fácilmente frente a la primera dificultad que aparezca,esto sin considerar todo el tiempo pasado y todos los planes futuros.

Una vez alguien me comentó que pelearse con la pareja hasta cierto punto es saludable, debido a que estás acostumbrado a la dificultad, de esa forma puedes estar preparado cuando mayores retos se avecinen. Hoy le doy la razón, quizás el hecho de llevar las cosas con calma, de solucionar los problemas de a pocos, de aferrarse el uno al otro sin poner los puntos sobre las íes terminó consumiéndonos.

Hoy, después de un año, puedo decir que me encantaría vivir esa experiencia de nuevo, reconstruir lo que se quedó atrás y ponerle empeño para sacarlo adelante. Lamentablemente, esa decisión no depende sólo de mí, depende, principalmente, de la persona que tiró la toalla sin un motivo justificable.

Hoy, después de un año, veo una posibilidad en extremo remota. 
Hoy, después de un año, la otra persona no ha dado luces a una conversación.
Hoy, después de un año, estoy seguro que la situación no puede mantenerse de esta forma.
Hoy, después de un año, puedo decir que amé de verdad y que no me arrepiento de lo que sucedió en esos años.

Hace un año, mi cabeza se perdía en la duda y la confusión.
Hoy, después de un año, somos el recuerdo de lo que pudo ser y de lo que todo el mundo esperaba ...




domingo, 20 de enero de 2013

A puertas cerradas

Hoy es mi cumple y no se me ocurrió nada mejor que publicar una nueva entrada y como diría el tio melcocha: immmbeeeeshillll!!! jaja, bueno a veces se me ocurren cosas raras, bueno manos al teclado.

Hace algún tiempo mi memoria troll me mortificaba a diario, realmente no puedo entender como la gente puede olvidarse relativamente rápido de muchas cosas (¿Por qué no puedo ser como la gente normal?!!!), bueno ese no es mi caso. Tal como lo mencioné antes, tengo la capacidad de acordarme de muchos eventos de mi vida a detalle, probablemente hasta con fecha y hora. Muchos me dirán: Brother, genial eso te ayuda mucho. Bueno la verdad es una ventaja en muchos aspectos pero una gran desventaja en otros.

El asunto es que entré en una etapa de domesticación de mi memoria, la verdad es que la muy salvaje no se deja domesticar, así que el proceso fue largo y más aún con algunas cosas que ocurrieron en el camino. 

Actualmente no puedo decir que tengo mi memoria totalmente controlada pero al menos puedo convivir con ella y dejar de lado las crisis que me atormentaron durante mucho tiempo. Aún sufro de este tipo de crisis pero los intervalos son más largos y adicionalmente obtuve un impulso inesperado, algo inoportuno pero útil del lado oscuro de la fuerza lo que me llevó a fijarme nuevas metas y objetivos, pero lo más importante empecé a cerrar puertas.

Durante toda nuestro andar por la vida vamos buscando oportunidades, experimentando nuevas cosas, aprendiendo, creciendo; es como si tuviéramos un gran pasadizo con puertas a ambos lados, cada puerta representa una oportunidad y al pasar por una puerta se obtiene experiencia, se aprende algo y se llega a otro pasadizo. Algunas puertas se abren solas, otras se cierran cuando pasamos a través de ellas, evitando que podamos regresar. Otras puertas, las cuales pueden representar las oportunidades laborales, pueden mantenerse abiertas debido a que uno puede regresar a trabajar a un lugar y mantener una buena relación con sus ex-jefes.

Pero también existen las puertas referidas a las relaciones personales: amigos, parejas, familia, etc. estas puertas funcionan de manera distinta a las anteriores, en especial cuando se trata de cerrar una de estas puertas debido a los vínculos que se tiene con estas personas. Lamentablemente, estas puertas, en algunas ocasiones, son muy difíciles de cerrar o por lo menos no se pueden cerrar de manera inmediata. Muchas veces uno mismo o la gente que nos rodea impide que la puerta pueda cerrarse, es como si pusieran un rocón en la entrada, de esa forma no puedes cerrar la puerta pero tampoco puedes entrar por ella nuevamente.

Ahora transfiriendo eso a mi vida personal y considerando la memoria que tengo, el roca que tranca la puerta, en algunas ocasiones, es gigante. Entonces las opciones que tengo son:

  • Sacar el rocón y entrar por la puerta.
  • Sacar el rocón, cerrar la puerta y trancarla con otro rocón para no volver a abrirla.
La decisión de aplicar una u otra opción depende de cada uno. En mi caso, me di cuenta que no puedo mantener algunas puertas de esa forma (lo ideal sería no mantener ninguna de esa forma) y por lo menos he empezado a tomar decisiones al respecto. Espero en un corto plazo poder tener definidas cada una de estas situaciones, debido a que siempre tengo la amenaza del renacimiento de mi memoría troll y eso sí sería trágico para mi.