lunes, 19 de noviembre de 2012

Algo que realmente me disgusta

Hoy amanecí con un dolor de los mil demonios, principalmente porque la molestia no me deja avanzar con las cosas que tenía programadas. El dolor lo tengo en la zona de los hombros y la espalda, la causa del dolor  aún es desconocida.

Si tengo que rescatar algo bueno de este dolor es que tuve tiempo para analizar mis reacciones frente a ciertos impulsos y a ciertas actitudes. Y la verdad es que, a partir de un acontecimiento sucedido a fines de enero de este año, puedo decir que no soporto la impuntualidad ni la falta de compromiso.

Así es, últimamente reacciono de manera impulsiva con respecto a la gente impuntual. Hasta hay gente que me ha dicho que no es para tanto, que no debo ponerme así frente a la falta de puntualidad de la gente. Lo siento señores pero al esperar a una persona que llega tarde el único que pierde el tiempo soy yo!!!

Es cierto que hay ocasiones en las cuales se puede llegar tarde debido a problemas inesperados: el tráfico, una demora en el trabajo y demás motivos justificables; frente a eso no me hago problemas porque a cualquiera le puede pasar y a mi también me ha pasado. Pero no me vengan a decir que llegan siempre tarde por el mismo motivo, en ese sentido no seas payas@ y sal un poco más temprano, dile a tu jefe que no te explote o sé sincer@ y queda a una hora en la que puedas llegar a tiempo.

Hubo un tiempo en el cual yo no tenía mucho tiempo para brindar, quedaba a una determinada hora para ver a alguien y esa persona llegaba siempre tarde. Esperar 5 a 15 minutos no es algo grave en especial cuando estás en lugares en los que puedes esperar. Pero esperar un tiempo cercano a la media hora y en plena calle, con una carga en la espalda y pelándote de frío no es dable para nadie. Eso tomando en cuenta que la otra persona no estaría dispuesta a tolerarte algo similar. 

Cada salida impuntual, a mi parecer, es una pérdida de tiempo debido a que, encima que los horarios actuales no permiten tener intervalos holgados, más es el tiempo que se pasa esperando al tiempo que se puede disfrutar de la salida.

Además se supone que si quieres juntarte con alguien a una hora determinada, se supone que lo haces porque realmente quieres salir con esa persona. Si es así, ¿por qué no poner todo de nuestra parte para llegar a la hora?¿por qué no valorar el tiempo que la otra persona te está brindando?

Si por otro lado no te importa lo que piense la persona que espera y piensas que debes hacerte esperar porque tu compañía es valiosa. Eso, amig@, no te durará mucho tiempo. La paciencia se agota y al parecer la mía se agotó hace mucho tiempo ...




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